Rodrigo López Muñoz
Nace el 14 de diciembre de 1975 en el Municipio de Tlalnepantla, Estado de México. Es beisbolista desde niño, egresado de la Liga Tolteca en el Distrito Federal, su presentación como profesional la hace en el año de 1994 con los Rojos del Águila de Veracruz, en el año de 1995 probó suerte en sucursales de San Diego y ahí estuvo hasta que fue mocionado con los Diablos Rojos del México en 1998, con este equipo ganó 10 y perdió seis con 3.35 de efectividad.
Volvió a las sucursales de Grandes Ligas en el año de 1999 y por fin hizo su debut en el año 2000 convirtiéndose en el décimo mexicano en jugar con el equipo Padres de San Diego, estuvo en éste durante dos periodos, del 28 de abril al 13 de mayo y del 30 de mayo al 18 de junio.
Su primer partido fue el 29 de abril del año 2000 jugando contra los bravos de Atlanta, obteniendo como resultados una carrera y cuatro hits en 7.0 entradas lanzando en San Diego. Terminó la campaña con marca 0-3 y un elevado 8.76 de porcentaje de carreras limpias admitidas en un total de seis partidos, en los que tiró por 24.2 entradas.
Posterior a su debut, tuvo una exitosa campaña en la Liga Mexicana del Pacífico con los Tomateros de Culiacán y en la Serie del Caribe, pero no figuró en las grandes ligas durante el año 2001 ya que Padres de San Diego lo mantuvo en sucursales antes de negociarlo con los orioles de Baltimore, donde estuvo de 2002 a 2006.
Fue el pitcher con mayor número de victorias de Baltimore en 2002 con 15 ganados, 9 perdidos y quedó segundo lugar en la votación para “novato del año” y empató la marca de Teodoro Higuera como el novato mexicano con más triunfos, en total sus números fueron de 15-9 con 3.57 de porcentaje de carreras limpias admitidas en 33 partidos, de los cuales abrió 28, lanzó durante 196.2 entradas u ponchó a 136 rivales.
Durante la campaña del año 2003 ganó siete y perdió diez con 5.82 de efectividad al abrir 26 compromisos, completó tres y logró su primera blanqueada.
El año 2004 lo inició siendo El mejor pitcher del bullpen antes de ser movido a la rotación de abridores, logró marca de 14-9 con 3.59 en 37 partidos, abrió en 23 y logró una blanqueada.
Para el año 2005 volvió a su máximo de victorias con 15, pero a cambio de 12 descalabros y 4.90 en el porcentaje de carreras limpias admitidas, logró su mayor cantidad de aperturas con 35, por primera vez superó los 200 episodios lanzados al totalizar 2009.1, en los que abanicó a 118 enemigos.
En el 2006 tuvo su peor campaña, después de participar en el Clásico Mundial con México. Inició como abridor y terminó como relevista, sufrió 18 descalabros, el número más alto para un mexicano, a cambio apenas de nueve victorias y 5.90 de porcentaje de carreras limpias admitidas, lanzó durante 189 entradas en las que permitió 234 hits, por lo que salió de Baltimore. Perdió siete decisiones consecutivas.
En 2007 volvió a la Liga Nacional con los Rockies de Colorado, hizo una gran apertura el 4 de abril contra Arizona, lanzando durante 7.0 entradas y permitiendo apenas una carrera limpia, desafortunadamente no terminó la campaña por estar lastimado, sus números finales fueron 5-4 con 4.42 de porcentaje de carreras limpias admitidas en apenas 14 partidos.